Exportadores apuestan por zonas procesadoras

Ante el cese de la mina de cobre, la confianza hacia el inversionista se debe generar desde estas áreas que […]

Ante el cese de la mina de cobre, la confianza hacia el inversionista se debe generar desde estas áreas que mantienen un crecimiento sostenido.

Las zonas francas de procesamiento darían ese valor agregado para que las exportaciones panameñas se sigan apuntalando como uno de los sectores más productivos.

Ahora, que la mina de cobre tendrá que cerrar, el afianzar la actividad de las zonas francas generará más confianza en los inversionistas, desde la óptica de Víctor Manuel Pérez III, presidente de la Asociación Panameña de Exportadores (Apex).

«Para ese inversionista extranjero que es el que está entrando en las zonas francas, es importante que se le mantenga un mensaje de confianza y optimismo de que Panamá sigue siendo un punto importante, relevante y favorable hacia la inversión», dijo Pérez.

Agregó que Panamá tiene condiciones logísticas envidiables y una mano de obra que está demostrando capacidad de absorber esas inversiones.

Las zonas procesadoras representan entre 15% y 25% de las exportaciones de Panamá, fuera del cobre, según las estadísticas.

En los primeros nueve meses del año, desde estos complejos se exportó mercancía por $214.3 millones, lo que equivale a 23% del total.

Hueco que deja la mina

Hasta el tercer trimestre del año, las exportaciones desde la mina de cobra ascendieron a $2,217 millones, un aumento superior en $57 millones si se compara con el mismo periodo de 2022.’

«2,927 millones de dólares dejaron las exportaciones al tercer trimestre del año, incluyendo la mina de cobre.

265 millones de dólares en otros productos, adicionales a los tradicionales se exportaron».

Con el cese de operaciones, este renglón sufrirá una caída estrepitosa que afectará las arcas del Estado.

Mil millones

Por el lado de las otras exportaciones, se espera que este año se supere, nuevamente, la barrera de los 1,000 millones de dólares.

Francisco Mola Ortega, viceministro de Comercio Exterior, informó que en septiembre iban por $800 millones, por lo que en octubre se tuvo que haber superado los mil millones.

En términos económicos, el banano sigue siendo el principal producto de exportación, con $115 millones hasta septiembre.

Le siguen los desechos de acero, cobre y aluminio, con $73.2 millones.

En tercer lugar, se ubica la harina y aceite de pescado, con $49.8 millones, y después el pescado y filete, con $47.3 millones y camarones ($41.4 millones) según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Censo (Inec).

Mola Ortega, informó que adicional a estos productos, desde Panamá se exportan salsas, mantequillas, jabones, detergentes, empaques y otros productos del mar.

Los principales mercados siguen siendo el Caribe y Centroamérica, donde todavía hay mucho que hacer, según su criterio, así como Estados Unidos.

Destacó a empresas como Barraza y Cia., ganadora del premio de exportador del año 2023, que está ubicando detergentes en el Caribe, y Plásticos Generales que está enviando bolsas plásticas hacia los Estados Unidos.

A esta información, Pérez III agregó que se aprovechó que Brasil fue afectado por una sequía, para enviar frutas a Europa.

Además del banano, otras frutas que forman parte de la oferta local son la sandía, con $13.5 millones hasta septiembre; piña, con $4.8 millones y melón, con $175 mil.

Afectaciones

La crisis de noviembre no fue de gran impacto para los exportadores, porque ocurrió fuera de la temporada de cosecha, explicó Pérez III.

Los productos con pérdidas fueron los perecederos, como el banano que se traslada vía terrestre hacia Centroamérica.

Las pérdidas se estimaron en un millón de dólares diarios.